Visión Constituyente

Visión Constituyente

He decidido proponerme como candidata a constituyente del distrito 11

No es la primera vez que me dejo llevar por corazonadas para actuar. Muchas veces las decisiones deben tomarse de corazón, y no con demasiada razón. Así fue al inscribirme para estudiar astronomía, y así ha sido con mi inscripción como postulante a constituyente. Simplemente, siguiendo mi corazón.

Un corazón que se ha agitado mucho desde mi retorno a Chile,  en que me encontré con un país agobiado, pero de alguna forma energético. El estallido social asustó en su momento, pero hoy da esperanza al sentir que estamos siendo capaces de canalizar esa energía en resolver problemas fundamentales en Chile, los cuales comienzan con renovar lo más profundo que tenemos, la Constitución.

Muchos, al ver mi nombre en el SERVEL, me preguntan cuál es mi plan. Pero como me he estado dejando llevar por el corazón, y he estado - como tantas otras personas - haciendo un malabar complicado con teletrabajo, telecolegio y trabajo doméstico en esta pandemia en medio del proceso, confieso que no he tenido la cabeza ni la calma para encauzar nada de esto en un plan concreto. Pero no por eso dudo en que puedo perfectamente contribuir modificando, mejorando y uniendo los diferentes planes en uno consistente y sólido que se transforme en una constitución!

Ahora, esto no implica que yo no tenga una visión, ni una postura. Y eso es lo que expongo, para informar a aquellos patrocinadores que se habrán topado con mi nombre.  

Estoy convencida que el método científico puede aplicarse a muchísimos aspectos de la vida cotidiana, por lo que fomentar la ciencia debería ser una prioridad como país. El método científico está en planear a largo plazo, en aprender del error, en colaborar, en atraer talentos independientes de género o procedencia, en reconocer lo obsoleto y en fomentar la innovación.

Creo que como sociedad hay responsabilidades que no debiéramos abordar cada uno por su lado, como es el caso actual en Chile. Educación, salud, pensiones, y accesos básicos como agua, luz, transporte, deberían ser tomados con compromiso como país, para ser usados por todos de la misma manera.

En particular, sueño con que los niños tengan todos una educación pública de calidad. La importantísima  tarea de educar a nuestros niños no debería caer en los padres solamente, sino que de todas las personas. Ellos son nuestro futuro, y todos queremos un buen futuro! Me gustaría que los niños puedan compartir con todo tipo de familias en sus colegios, y no solo con las parecidas a las suyas. Que conozcan diferentes realidades y se expongan a diferentes culturas. Así tendrán una formación completa y sana.

Otro caso particular que se debate tiene que ver con el acceso al agua. El agua no debería ser privada. El agua la necesitamos todos por igual, para sobrevivir.

Que bienes sean públicos, sin embargo, no implica, según mi, que deban ser gratuitos. Yo viví en Europa muchos años y jamás sentí que mi salud o educación fueran gratis, ya que pagaba muchísimos impuestos por esos servicios.

Estoy enamorada del país hermoso que tenemos, con tanto mar, montañas, bosques, ríos, minerales, cielos, y cuánta riqueza natural más. Pero no me gusta ver como destruimos esas riquezas, vendiéndolas barato, sin siquiera aprender mucho qué podríamos hacer nosotros con ella a cambio.

Soy feminista y liberal, creo que todos tenemos los mismos derechos de realizarnos de forma digna, y sobre todo, ser tratados con respeto. Por eso condeno el machismo, el clasismo, y el racismo. De hecho, me avergüenza ser chilena cuando sé de actos racistas hacia extranjeros o hacia nuestros propios pueblos mapuches cuya sangre corre por tantos de nosotros. También, desde niña que me aterrorizan los femicidios  y sufro cuando sé de ellos y nada concreto pasa después. Finalmente, me parece patético cuando algunos se sienten superiores y se dan la libertad de chantajear al sistema, robándole a un Estado ya empobrecido, y con mucho gasto. Es posible que mucho de esto es un producto de la desigualdad y segmentación que crece sistemáticamente en nuestra sociedad, donde se hace imposible conocerse, comprenderse,  quererse, y por ende cuidarse. En cambio, se genera odio, lo que conlleva a la delincuencia por un lado, y a la corrupción por el otro. En el 2020, no creo que se gane con una mentalidad machista, clasista y racista.

Me ilusiona un Chile futuro donde la mujer y los niños puedan sentirse seguros,  donde exista una competencia sana de las personas para fomentar el desarrollo y la creación de conocimiento con nuestros propios talentos y riquezas, con conciencia que la hermosa naturaleza que tenemos no es eterna y debemos cuidarla tanto como a nuestros niños, ya que el futuro depende de que ambos por igual.  

Con esa visión me gustaría rescatar puntos y planes de compatriotas constituyentes, y juntos renovar los fundamentos para empezar a reconstruir nuestra sociedad, y mirar con esperanza y entusiasmo hacia el futuro.

Mi interés por ser constituyente es solo porque pienso que ahora es el momento de estar al servicio de algo más grande que mi vida y mi carrera como astrónoma. Mi corazón me dijo “ahora deja las estrellas por un rato y actúa”, y bueno, así me inscribí en el SERVEL. 

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